En el corazón de la industria del entretenimiento, actualmente se libra una batalla por el control de Warner Bros y es que no es para menos ya que lo que se disputa no es simplemente una transacción, sino una compleja guerra corporativa que redefinirá el futuro del entretenimiento.
Pero como dijo Jack el destripador, vamonos por partes…
La Oferta de Netflix
Netflix, rompiendo con su tradición de evitar grandes adquisiciones, lanzó la primera ofensiva con una oferta de 72,000 millones de dólares divididos 75% en efectivo y 25% acciones. Este no fue un intento de compra total, sino un golpe diseñado para hacerse con lo que podemos llamar el chicle de esta gran rockaleta llamado warner bros: los estudios de cine y televisión, la prestigiosa plataforma de streaming HBO Max y las franquicias icónicas que incluyen a Harry Potter, el universo de DC Comics montones de series iconicas etc..
Este movimiento marcó un cambio fundamental en la estrategia de Netflix, demostrando una nueva disposición para crecer a base de billetazos., pero no contaba con que un rival, armado con la fortuna de Oracle, estaba a punto de entrar al juego.
La Contraofensiva:
Cuando parecía que Netflix tenía el camino despejado, Paramount Skydance, bajo la dirección de David Ellison y con el respaldo de su padre, el fundador de Oracle Larry Ellison, irrumpió en escena con una espectacular contraoferta de 108,000 millones de dólares por la totalidad de Warner Bros. Discovery.
La oferta de Paramount se diferenciaba de la de Netflix en tres aspectos clave:
- Alcance: Paramount quería la compañía entera, incluyendo los activos que Netflix prefería evitar, como CNN y TNT, para crear un nuevo gigante mediático.
- Pago: La propuesta de Paramount era 100% en efectivo, una oferta directa y sin diluciones. En contraste, la de Netflix era una combinación de 75% en efectivo y 25% en sus propias acciones, cuyo valor fluctuaba.
- Táctica: Se trató de una oferta que se puede considerar hostil ya que fue un movimiento de poder público dirigido directamente a los accionistas para forzar la mano de la junta directiva de Warner y su CEO, David Zaslav, creando una crisis de lealtad.
Para aumentar la presión, la oferta vino con una fecha de caducidad: la directiva de Warner tiene solo 10 días hábiles para responder, fijando la fecha límite en el 8 de enero de 2026. Además, si Warner se decanta por Paramount, tendría que pagarle a Netflix una multa de 5,800 millones de dólares por romper su preacuerdo, lo cual complica la transacción.
La contraoferta de Paramount desató un terremoto en los mercados y atrajo la atención de los más altos niveles del poder político, revelando los enormes riesgos regulatorios que enfrentaban ambos contendientes.
Wall street reacciona:
Los mercados financieros reaccionaron de inmediato a esta serie de movimientos, provocando que las acciones de netflix cayerán hasta un 3.4% en un dia, acumulando una perdida de 11.4% en cuatro jornadas, y por el otro lado, las acciones de Paramount subieron en un 9.02% y las de Warner Bros alrededor de 4.02%.
Se podria resumir en que el mercado está castigando la incertidumbre de la oferta de Netflix y premiando la claridad de la propuesta de Paramount.
El gobierno:
Ambas ofertas se enfrentan a una fuerte regulación antimonopolio por parte del gobierno estadounidense, pero por razones muy distintas.
Por un lado tenemos la fusión de Netflix, que, con la inclusión de HBO Max crearía un gigante del streaming con una cuota de mercado combinada que se situaría muy por encima de un umbral del 30% la cual es la cuota de mercado maxima permitida por la ley, por lo que los reguladores podrían considerarlo una posición de monopolio. El contraargumento de Netflix es que el análisis debería incluir a plataformas como YouTube y TikTok, lo que diluiría su cuota de mercado percibida.
Y por otro lado, si Paramount compra todo Warner, pasaría a controlar dos de las cadenas de noticias más importantes de Estados Unidos: CBS News (que ya posee) y CNN. Esta concentración de poder informativo es algo que los reguladores históricamente no permiten ya que amenaza a la pluralidad y libertad de expresión.
La situación se complicó aún más con la intervención directa del presidente Donald Trump, quien declaró que la cuota de mercado de Netflix “podría ser un problema” y que se implicaría personalmente en la decisión. A esto se suman los estrechos vínculos del entorno de Trump con la oferta de Paramount ya que se presume la existencia de nexos entre los Ellison y la administración de Trump, sin olvidar la participación de su yerno, Jared Kushner, a través de un fondo de inversión.
El Futuro del Cine
Más allá de las cifras, esta batalla representa un choque entre dos filosofías radicalmente opuestas sobre el futuro de la experiencia cinematográfica.
Por un lado Ted Sarandos (CEO de Netflix) ha descrito la experiencia de ir al cine como anticuada, y la estrategia de Netflix se centra en llevar los títulos al consumidor lo más fácil posible, sin necesidad de salir de casa.
Mientras que, David Ellison (CEO de Paramount) se ha comprometido a estrenar no menos de 30 películas de Warner al año en cines, con una ventana de exclusividad de 30 a 40 días, buscando el apoyo de los creativos de Hollywood. ¿Pero qué tanto de esta promesa realmente será cierto?
¿Qué Significa Esto para el Consumidor y la Industria?
Independientemente de quién gane esta guerra, las repercusiones para el público y los miles de trabajadores de la industria serán profundas. Para el consumidor, la era de muchas opciones de streaming se acabó.
La consolidación del mercado inevitablemente llevará a una menor competencia, lo que se traducirá en un aumento en el precio de las suscripciones.
Para la industria, el impacto humano es inmenso. Estas megafusiones siempre generan duplicación de puestos de trabajo, lo que significa que siempre ruedan cabezas. Miles de empleados enfrentan una enorme incertidumbre. Aunque Ted Sarandos ha prometido que la compra es una “excelente manera de crear y proteger empleos en la industria del entretenimiento porque no compramos esta empresa para destruir su valor”, la historia de las fusiones corporativas sugiere que los despidos masivos son una consecuencia casi inevitable.
La pelota está ahora en el tejado de los accionistas de Warner Bros., quienes tienen hasta el 8 de enero de 2026 para responder a la oferta hostil de Paramount. Netflix, por su parte, podría contraatacar con una oferta mejorada o mantener su postura, confiando en su acuerdo inicial con la directiva. Sin importar quién gane esta monumental batalla, el resultado definirá el panorama del entretenimiento global.